Las olas
Las olas, su murmullo y su vaivén,
me envuelven; soy una en su corriente.
Me lanzo, nado, y fluyo libremente,
la mar me nombra y siento su poder.
Recuerdo el sol, la infancia y su placer,
al padre querido, guía presente;
enseñándome a oír serenamente
y a domar la marea y su desdén.
Agradezco su voz, su fiel camino,
mis amigos: el pez, la marejada,
que bailan con mi alma su destino.
Mi mente es ola calma, sosegada,
feliz respiro el líquido sereno,
hogar eterno, espuma enamorada.
