La vida del café
En la taza, un poema: homofonía de sabores.
El café es un verso, melodía de olores,
bebida de poesía, de la tierra un reflejo
que muele la esperanza en un mortero de sueños.
El grano se despierta, un beso en cada respiro,
en la bruma de la mañana, un propósito entendido:
café hecho con mucho cariño.
Bajo el sol radiante en la pila
baila el café, sus notas resplandecen;
chisporrotea el fuego, las historias florecen.
El aroma todo envuelve, despierta los anhelos.
Molido con amor, el café es perfecto.
Camina por la casa, bien conocida en su entrada,
dulce como el canto acucharado del azúcar.
